Política

CONGRESO

Ley de Economía del Conocimiento: nuevo regalo millonario al dueño de Mercado Libre

Ya tiene media sanción en diputados, la votaron el Frente de Todos y Cambiemos. Es una reedición de la ley macrista que este Gobierno había suspendido en diciembre. El nuevo proyecto mantiene los beneficios y hasta los aumenta.

Viernes 3 de julio | 21:19

La historia viene del año pasado. El gobierno de Cambiemos, empecinado en darle beneficios a las grandes empresas hasta el último día de mandato, envió al Congreso una ley que venía a reemplazar a la vieja Ley de Software. Con la excusa de incentivar la creación de empleo y ampliar las exportaciones en el sector informático, votaron en mayo el proyecto en el que se le reducían impuestos a grandes empresas que aplican el uso del conocimiento y la digitalización de la información, en medio de una recesión enorme.

Se estimaba que el Estado perdería en recaudación unos 3500 millones de pesos. Lo esencial de la ley que se aprobó en ese momento era que se reducía el 70% de las contribuciones patronales y el 60% del impuesto a las ganancias en el sector.

Después hubo elecciones, ganó el Frente de Todos y se suspendió la regulación, considerando que había que hacerle modificaciones para que los mayores beneficiarios fueran las PyMEs. La cartera de Matías Kulfas empezó a negociar el texto nuevo con las cámaras empresariales del sector.

En febrero, el Gobierno envió al Congreso el proyecto de reforma. Iba a ser uno de los primeros en tratarse en marzo, pero la pandemia lo frenó. Hasta que la semana pasada, sin previo aviso, entró en el temario de la sesión de diputados en la que se trataba también la ley de teletrabajo y la de donación de plasma para pacientes de coronavirus.

Allí la votación fue simple y sencilla: 246 votos a favor y 2 en contra, los de Nicolás del Caño y Romina del Plá, del Frente de Izquierda. El peronismo la defendió como una ley progresista y Cambiemos festejó el consenso logrado en los bloques mayoritarios. Ahora le falta pasar por el Senado, donde no tendrá oposición de ningún tipo.

A tal punto lo fundamental de la ley macrista se mantiene, que Sergio Candelo, presidente de la Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos (CESSI), confesó en una entrevista con iprofesional que los diputados de los bloques mayoritarios lo llamaban para consultarle si estaba bien lo que se iba a votar.

Así fue cómo se pasó de discutir un eventual proyecto de impuesto extraordinario a las grandes fortunas, idea con la que el Gobierno coquetea desde el principio de la cuarentena, a una ley que en medio de la pandemia beneficia con millones a los que vieron crecer sus patrimonios enormemente desde el 20 de marzo. Sobre eso se preguntaba Del Caño en su intervención.

Si bien en un primer momento se hablaba de poner un límite en función de la cantidad de empleados dejando afuera a algunas de las empresas más grandes, el oficialismo terminó cediendo a los más poderosos, como Mercado Libre. Hablamos de un sector de la economía que factura más de U$S 3.000 millones anuales.

El Financial Times informó en estos días que el valor de la empresa de Marcos Galperín se incrementó en U$S 18000 millones desde la llegada del coronavirus al país. Está en el puesto 37 de las 100 empresas que más ganaron en este período.

El texto que consiguió media sanción no solo mantiene el “regalo” macrista, sino que incluso es más generoso en cuanto a la reducción del impuesto a las ganancias, dejándolo en un 12% en vez del ya mísero 15% que proponía Cambiemos.

Además, el descuento en las contribuciones patronales será sobre el 70% de los empleados, con un tope de 3745 empleados. Pero si contratan trabajadores después de la inscripción al programa, el tope directamente queda anulado.

Sin embargo Pablo Carro, miembro informante del Frente de Todos, planteó que "mejora el régimen anterior y lo adapta a la situación de emergencia que estamos viviendo". Además sostuvo que es una ley "inclusiva, federal y con perspectiva de género", en relación al artículo que permite aumentar aún más la reducción de las contribuciones patronales hasta un 80%, si las empresas contratan a mujeres profesionales, personas trans, habitantes de "zonas desfavorables", personas con discapacidad o beneficiarios de planes sociales.

Mara Brawer, diputada del mismo bloque, agregó que la ley va en sintonía con la idea de "empezar por los de abajo", que había planteado Alberto Fernández en la asamblea legislativa del 1 de marzo. "Esta norma ayuda a las empresas que recién empiezan y premia la generación de empleo inclusivo". La risotada que habrá largado Galperín desde su casa...

Y no es el único: también se podrán inscribir otros grandes millonarios, como los dueños de laboratorios Roemmers o Sigman, porque se incluyen aquellas empresas que entre sus actividades desarrollan la “Biotecnología” y la “nanotecnología”.

Por su parte Cambiemos, en boca de su miembro informante Karina Banfi, planteó: "Cada vez que nos convoquen a promover la inversión y el desarrollo, nos van a encontrar sentados a la misma mesa a ver cómo lo hacemos juntos".

Llamativo de parte de un bloque que hace poco se levantaba de sus bancas para no votar la ley de alquileres, justificando su actitud diciendo que solo iban a tratar temas relacionados a la urgencia de la pandemia.

Fabio Quetglas, de la UCR, terminó de completar el festejo de los representantes de los empresarios en el congreso, felicitando a sus pares por el consenso conseguido para promocionar a los empresarios "innovadores": "Volvamos a las mejores tradiciones que nos hicieron grandes: ¡por una Argentina emprendedora, por una Argentina innovadora y por una Argentina del mérito!", terminó su discurso.

Pero la excusa de que es un sector que contribuye al desarrollo tecnológico nacional tiene patas cortas: son esos empresarios y no “el país” quienes se quedan con los beneficios por los avances tecnológicos, protegidos por las leyes de propiedad intelectual. Aprovechan la alta productividad del sector y el rendimiento de profesionales formados en la educación pública para apropiarse del "conocimiento", aumentando sus ganancias a bajos costos. Ahora con esta ley, casi exentos de impuestos.

Sin embargo estos "meritócratas" son los primeros en precarizar, tercerizando a una porción muy grande de sus trabajadores. Hace tan solo dos semanas falleció por Covid-19 un trabajador de WebPack, la logística que hace los repartos de Mercado Libre. Allí sus compañeros denunciaban que ni siquiera había protocolos, y que cuando empezó a haber casos tuvieron que seguir trabajando.







Temas relacionados

Marcos Galperín   /    Romina del Plá   /    Mercado Libre   /    Congreso   /    Nicolás del Caño   /    Diputados   /    Política

Comentarios

DEJAR COMENTARIO