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Red Internacional

Ni una menos sin trabajo.Despidos, persecuciones y violencia de género en la Fundación Miguel Lillo en Tucumán

Se trata de dos investigadoras. El día miércoles 14 de abril fueron "excluídas" de toda relación con la institución.

Jueves 15 de abril | 20:35

Luego de 8 años de trabajo, en calidad de contratadas, las investigadoras Dra. Cristina Picón y la Lic. María José Amiune, fueron despedidas de la Fundación Miguel Lillo. Así lo denunciaron desde Adiunt (Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán). El día miércoles, mientras se encontraban en una reunión por zoom con los delegados del gremio, debido a su inestable situación laboral, Ricardo Audi (directivo no docente) se comunicó por vía telefónica con María José para informarle que se encontraba desvinculada de la fundación, invitándola a sacar todas sus cosas del laboratorio.

Ambas son sostén de familia, madres de niños pequeños, y desde el inicio de la pandemia, vienen sufriendo una sobre carga significativa en las tareas de cuidado. La realidad de Cristina y María José es la de muchas mujeres, ya que son quienes se ocupan mayoritariamente de las tareas de cuidado (comida, vestimenta, el cuidado de las infancias y adultos mayores), tan naturalizadas que se transforman en invisibles.

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Adiunt denunció también el hostigamiento que sufrieron por parte del los directivos de la institución, quienes desde el año pasado ejercen abuso de autoridad. En diciembre del 2020 ambas fueron notificadas para ir a firmar un contrato por un periodo de solo tres meses, vulnerando un derecho de la Lic. Amiune quien se encontraba bajo licencia por maternidad.

"Me manifestaban que había inconsistencias en mi CV, que ese contrato por 3 meses era solo hasta que resuelvan mi situación y corroboren un trabajo científico que me encontraba realizando y del que ellos descreían. Trabajo que presenté en un Congreso a nivel nacional en la Universidad de Mendoza y que hay constancia de ello. Pusieron en cuestionamiento mis 8 años de trabajo.

El 20 de diciembre del 2020, fecha no casual, a pocos días de fin de año, me notifican que por sugerencia del Dr. Director Científico David Flores, debía presentarme a firmar un contrato laboral por tres meses. Me encontraba en ese momento con una licencia por maternidad, venía de transitar un embarazo de alto riesgo. No entendía a qué se debía el breve período bajo el cual se me renovaba el contrato, luego de 8 años de trabajo.

Entre las cosas que me dijeron, en febrero del corriente año, me plantearon que uno de los problemas era el hecho de que no había podido avanzar con mi tesis doctoral. Palabras y actos sumamente violentos en relación a mi condición de mujer, que me encuentro maternando", expresó María José.

Cristina y María José, son además representantes de Adiunt en la Paritaria de Nivel Particular que funciona en dicha fundación, lo cual implica que no puedan modificarse sus condiciones de empleo ya que son representantes gremiales. El gremio explicó que esto se ampara en la ley 23.551 y el Convenio Colectivo de Trabajo para los docentes de las universidades nacionales y la resolución 133/2021, del Ministerio de Trabajo de la Nación.

Las precarias condiciones de contratación en las que se encuentran la mayoría de las investigadoras que trabajan allí, propiciaron el miedo de que se avance con más despidos a posteriori.

Desde el año 2005 ambas investigadoras desempeñan funciones en la Fundación como pasantes estudiantiles. Desde el 2013/2014 se encuentra en la espera del prometido pase a planta permanente. Siempre amenazadas y soportando persecuciones y amedrentamientos por el hecho de ser contratadas.

La Lic. Amiune relató: "En el año 2019 nos atrevimos a solicitar la impugnación de un concurso de auxiliar docente por estar plagado de irregularidades. Ante esto, empezaron una seguidilla de amenazas de sumariarnos, y en sucesivas reuniones resaltaban que habíamos procedido incorrectamente y mal asesoradas, anulando así todos nuestros derechos.

Con la Dra. Cristina Picón tuvieron un dialogo sumamente violento, le dijeron que levante sus cosas y se vaya. Luego de años de decirnos que nos pongamos la camiseta de la institución, y así lo hicimos, porque somos jóvenes y amamos nuestro trabajo".

La persecución laboral a los contratados parece ser moneda corriente en la fundación, tal el así que a fines del 2019 la Lic. Claudia Neri Díaz también renunció para irse a trabajar a otra provincia. En comunicación con este medio, relataron las situación compleja que atravesó, ya que la misma debía trabajar con material microscópico y su directora se negaba a proveerselo.

"Reclamamos que respeten los derechos laborales y gremiales de las compañeras y su reincoporación inmediata. Basta de violencia contra las mujeres. La estabilidad laboral es un derecho de todas y todos", expresa el comunicado de Adiunt.

Las denuncias en el Ministerio de Trabajo, junto con la presentación de recursos de amparo por parte de ambas, ya están realizadas. A la vez seguirán llevando a cabo acciones de protesta y luchando por su reincorporación y pase a planta permanente.

A las batallas de las mujeres contra los femicidios y la violencia machista, se suman también las peleas por la violencia que sufren en sus lugares de trabajo, desde las patronales e instituciones del Estado que perpetúan el patriarcado. Los despidos y la precarización laboral, también son violencia de género.




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