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Red Internacional

Opinión.Editorial de editoriales: el mar(keting) electoral con promesas que naufragan

Cerraron las listas para las elecciones legislativas de septiembre y se confirmaron los candidatos. ¿Qué hay detrás de la unidad y las internas del Frente de Todos y Juntos por el Cambio? La pelea del Frente de Izquierda por una alternativa a la crisis.

Domingo 25 de julio | 10:37

Se terminaron las incógnitas, y durante el sábado se confirmaron candidatos y candidatas de cada lista y dónde habrá PASO.

Todas las miradas estuvieron puestas en el acto del Frente de Todos en Escobar donde los principales accionistas de la coalición oficial anunciaron las cabezas de las listas en la Ciudad y provincia de Buenos Aires. Hubo también algunas sorpresas de PASO en las provincias de Santa Fe, Tucumán y Córdoba del Frente de Todos y Juntos por el Cambio. El Frente de Izquierda Unidad es la única fuerza alternativa con presencia nacional con posibilidad de disputar bancas nacionales y provinciales al servicio de las y los trabajadores y reclamos populares.

Detrás de las “peleas de cartel” de las listas que apuestan a la polarización y se disputan el poder al interior de los gobiernos nacional y provinciales, el gran ausente en el debate público es la mayoría trabajadora. La que sigue siendo golpeada por un ajuste que se arrastra desde el macrismo y continúa con los casi dos años de gobierno del Frente de Todos, a costa de aumentar las riquezas de unos pocos. No se pone en el centro las alternativas a la decadencia, la pobreza y la desigualdad que azota al país.

¿Qué hay de nuevo en el Frente de Todos?

En los análisis del domingo se destacan algunas particularidades del cierre de listas de la coalición oficial.

Un primer dato es que los candidatos elegidos confirman el reparto de cuotas de poder entre Alberto Fernández, Cristina Fernández y Sergio Massa, que se derrama transversalmente hacia la dirigencia sindical, los intendentes y barones del conurbano y el territorio de los movimientos sociales. La nota de color fue la frase que lanzó Massa: "Veo candidatos que pasan de un lugar a otro". El que esté libre de pecado, que lance la primera piedra...

Varios analistas destacan como “novedad” la iniciativa del presidente para ganar más autoridad y preponderancia en la coalición.

Diego Genoud en El DiarioAr define que Alberto “Fernández dio signos de que quiere hacer valer con más fuerza su criterio en la toma de decisiones. Dejar de ser un gerente de una empresa que tiene la casa matriz en el Senado para reconstruir un pentágono del poder” junto al resto de los socios centrales. Una de las señales que lleva a esa conclusión fue su “resistencia” a que le saquen a Santiago Cafiero como Jefe de Gabinete, pretensión adjudicada al tándem Máximo Kirchner-Sergio Massa que aspiraban a disputar el puesto. La otra, que puso las principales cabezas de las listas: Victoria Tolosa Paz en provincia y Santoro-Marziotta en la Ciudad. Mario Wanifeld en Página 12 agrega que la preponderancia del presidente también se hizo notar en Córdoba y Entre Ríos.

Maia Jastreblansky de La Nación agrega que el acto confirmó que “son los líderes del espacio -y principales accionistas de la coalición de Gobierno- los que le pondrán el cuerpo a la campaña electoral, más allá de los nombres que figuren en las boletas”. Un hecho que se vio reflejado en lo curioso de un acto de lanzamiento de candidatos donde no habló ninguno de ellos, y la palabra fue monopolizada por Alberto, Cristina, Sergio Massa y Axel Kicillof. Eduardo Van Der Kooy en Clarín le da una explicación más pragmática: es producto de que las encuestas demuestran que ninguno de los candidatos “agrega nada” a la marca del Frente de Todos. Gabriela Pepe en LetraP lo analizó en términos parecidos: “la elección la disputará la marca del espacio y no tanto los nombres que integran la boleta, donde no sobresalen grandes figuras nacionales como sucedió en 2019”.

La señal de largada de la campaña electoral demostró ayer que el Frente de Todos pondrá todas sus fichas en la provincia de Buenos Aires, y que las caras visibles que se la pondrán al hombro son las mismas de la elección presidencial del 2019. Una apuesta que podrá tener una fortaleza en destacar las figuras más reconocidas, pero también el límite de ser las caras que encarnan un temprano desgaste del gobierno por la desilusión creciente de las promesas incumplidas en muchos de sus votantes que hoy reconocen que sus condiciones de vida están peor que con Macri.

Despejando la rosca más inmediata, algunos como Diego Genoud se preguntan si no es la largada del “albertismo” en esta nota en LetraP. “Fernández parece insinuar que le llegó la hora de construir poder propio o, por lo menos, de ponerle un freno a quienes se lo quieren recortar”, dice en base a las señales del presidente de buscar recuperar centralidad. Mario Wainfeld parece responderle, sosteniendo que el “albertismo” “no termina de nacer… acaso por decisión presidencial. La mayoría de las fumatas transcurrieron sin rupturas”.

Con este esquema, el presidente parece embarcarse a revalidar su gestión poniéndose en el centro de la contienda, aunque igualmente involucrando a todos los socios mayoritarios: Cristina, Axel y Sergio. Que el resultado sea un triunfo o una derrota, va a ser de todos. A su vez ya empieza a instalarse la posibilidad de cambios en ministerios y el gabinete pasada la elección. Por lo pronto quedará vacante el Ministerio de Desarrollo Social, con una abultada caja puesta al servicio de la contención social en el territorio, por la candidatura a diputado nacional de su actual titular, Daniel Arroyo. Pero no se descartan otros cambios motivados o por el rumbo de la economía o por las disputas internas.

Uno de los datos llamativos del cierre de listas es la PASO confirmada en Santa Fe, por la particular alianza que mostraron Cristina Fernández y Omar Perotti para defender a una de las candidaturas. El gobernador santafesino es un emblema de la entrega a los grandes poderes agropecuarios como en lo sucedido con Vicentin y en sus buenas migas con la Sociedad Rural.

Tucumán es la otra provincia que tendrá internas: el gobernador Juan Manzur se enfrentará a la lista de su vice Osvaldo Jaldo. Y en la provincia de Buenos Aires, Hurlingham será el único distrito con PASO del oficialismo: Juan Zabaleta, cercano a Alberto Fernández se enfrentará a La Cámpora.

Brenda Struminger en Infobae adelanta que este lunes “habrá un acto en la Provincia entre dirigentes nacionales e intendentes, con la excusa de un anuncio de viviendas, donde se buscará llegar a un acuerdo lo más amplio posible de cara a la campaña”. Se debaten entre la Casa Rosada que busca priorizar la gestión de la pandemia y el plan de vacunación, y desde el Instituto Patria apuntan a dar señales electorales sobre el bolsillo, para intentar contener el descontento, al menos hasta noviembre.

#LaVidaQueQueremos apareció como lema de campaña en el spot que inauguraron en el acto de Escobar. Una apelación al marketing electoral, del que buscó separarse la vicepresidenta en su discurso. Pero con las decisiones políticas que viene tomando el conjunto de la coalición oficial que siguen empobreciendo cada vez más sectores de la población, tiene muchas chances de naufragar en el mar(keting) de las promesas incumplidas.

Juntos pero disputando el liderazgo de la oposición

En la coalición que viene de gobernar el país haciendo un desastre con Mauricio Macri, la disputa de listas y candidatos siguió al rojo vivo. Y es por el liderazgo de la oposición con la mirada puesta en las presidenciales 2023. Al interior del propio PRO y de la UCR y entre ellos. Buscando separarse del ex presidente, aunque no hayan cambiado en nada su programa de gobierno ajustador y entregador, van a utilizar estas legislativas para empezar a “ordenar” sus cuotas de poder.

Con “el viajero” Macri oportunamente en Suiza y completamente ausente en el cierre de listas y anuncios de la coalición, a las internas ya conocidas hace varios días en la Ciudad y la Provincia se destacó el sábado la provincia de Córdoba donde competirán cuatro listas de Juntos por el Cambio.

Lo demás es historia conocida: en la Ciudad disputan tres listas (una del PRO y Lousteau de la UCR, otra de Lopez Murphy para contener los votos de extrema derecha, y la de radicales disidentes con el ex ministro Rubinstein). En la provincia disputarán Diego Santilli y Facundo Manes.

Joaquín Morales Solá en La Nación se entusiasma destacando “outsiders” de la política como Facundo Manes. Un candidato que quieren presentar como algo novedoso cuando tiene una larga trayectoria ligada a la política más rancia y tradicional.

Concentrados en sus disputas internas para jubilar a Macri y encontrar un sucesor, todavía es una incógnita cuáles serán sus ejes de la campaña electoral. La confirmación de que el movimiento de fichas de candidatos no cambió en nada su identidad ligada a lo más concentrado del empresariado y los especuladores, el endeudamiento y el ataque al pueblo trabajador.

El Frente de Izquierda Unidad como tercera fuerza

"Piensen quién queremos que emerja como una tercera fuerza política en la Argentina. Porque creo que las otras variantes que nos dan son de derecha o de ultraderecha y todas piden ajustar al pueblo trabajador". Fueron las palabras de Myriam Bregman el sábado por la noche en TN luego del cierre de listas.

El Frente de Izquierda Unidad presentó también sus candidatos y listas en las PASO, apostando a la unidad para darle más fuerza a la pelea por una alternativa política de las y los trabajadores en todo el país. Lo hace jugándose a la organización y lucha desde abajo: simultáneamente en distintas provincias se realizaron asambleas virtuales abiertas donde se debatió sobre candidatos y las propuestas de campaña. Ahí se expresaron cientos de trabajadores. En la zona oeste de la provincia de Buenos Aires un trabajador aeronáutico escribió en el chat del zoom: “era militante del Frente de Todos pero no estoy de acuerdo con muchas medidas que está tomando este gobierno y quiero ayudar para que la izquierda se convierta en una tercera fuerza”. También tomaron la palabra las mujeres que son protagonistas de la lucha por vivienda en Los Ceibos Gonzalez Catán y el barrio Nueva Unión de Rafael Castillo. Una de ellas contó que “Lo único que recibimos del gobierno fue la quema de casitas. Necesitamos un plan de vivienda urgente, porque hay más de tres millones de personas en nuestro país sin casa (...) No hay que pagar más al Fondo, esa plata tiene que estar destinada a viviendas, a escuelas, a salud. Yo voté a este gobierno y me re contra equivoqué. Por eso me propongo como candidata del FIT-U”.

Las y los candidatos del Frente de Izquierda Unidad expresan estas luchas y estos reclamos. Así también lo expresó Nicolás del Caño en TN: “Uno ve el tema de la vivienda, ¿Qué se privilegió cuando fue la recuperación de tierras en Guernica? El derecho al country, para construir canchas de golf y lagunas artificiales y no la vivienda de esas familias que siguen reclamando en muchísimos lugares de la provincia de Buenos Aires”. El pre candidato a diputado nacional en la provincia de Buenos Aires, habló de otras propuestas como “reducir la jornada laboral, que en muchos países se está debatiendo, y repartir las horas de trabajo entre ocupados y desocupados, para generar empleo genuino, sin afectar el salario y con un salario mínimo equivalente al costo de la canasta básica familiar”.

En los hechos está el proyecto

Toda la semana los titulares de los diarios incluyeron un “otra vez se disparó el dólar blue”. Es que los poderes económicos concentrados suelen activar más sus mecanismos para pujar por sus planes empresariales y de ajuste al pueblo trabajador durante los períodos electorales. Y la política tradicional les toma el guante y les cede o responde directamente a sus pedidos.

El gran ausente en la jornada del cierre de listas fue y es la crítica situación económica y social que viven todos los días las y los trabajadores. Porque, como dijeron este sábado Myriam Bregman y Nicolás del Caño, “Argentina cada vez va cayendo más y debatimos si hay algunos proyectos son del 25% pobreza y otros del 40%. Ese es el debate que hay en la Argentina, es la gestión de la pobreza”. Ahí están enfrascadas las opciones que ofrece la polarización entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio, mientras las demás opciones de la derecha y ultra derecha son directamente de más ajuste.

Muchos de los que votaron a este gobierno fue para sacarse de encima del ajuste de Macri, ¿y por qué hoy están desilusionados?

Los discursos del acto del Frente de Todos en Escobar dieron algunas pistas de esas promesas incumplidas, porque se siguen repitiendo y ningunean la realidad de millones de trabajadores y trabajadoras mientras no ofrecen ninguna salida la decadencia y la pobreza.

Empezando por el lugar elegido. La fábrica Queruclor, donde despidieron a más de dos tercios de sus trabajadores cuando la compró el empresario Walter López en 2019. La empresa reivindicada por el Frente de Todos fue denunciada por sus trabajadores por las pésimas condiciones de higiene y seguridad, jornadas agotadoras de 12 horas de trabajo y sueldos por debajo del convenio.

“Es una gran oportunidad para discutir políticas y no anécdotas” dijo la Vicepresidenta. ¿Pero cuáles son las suyas? En todo su discurso la única referencia más explícita fue “Hay que discutir cómo se va a pagar la deuda”, en referencia al préstamos con el FMI bajo el gobierno de Macri. Es decir no está en discusión el pago aunque sea una estafa, ¿y qué proyecto distinto puede haber mientras siga el saqueo de la deuda?. Como explica Matías Rajnerman en El DiarioAr “entre septiembre y diciembre, hay vencimientos de capital por casi U$S 5.000 millones con el FMI (…) En 2022 hay que compromisos por casi U$S 20.000 millones, es decir, más del doble de las reservas netas actuales”. Estas son las cifras de lo que hay que pagar, y que siempre se paga a costa del pueblo trabajador.

El gobierno ya lleva pagados al FMI U$S 6.500 millones. Comparemos los datos de 42% de pobreza, un 50% de inflación interanual que pulveriza el poder de compra de los salarios, con las ganancias y patrimonios empresarios que detalla Sebastián Premici en El Cohete a la Luna. Cuenta que “hoy los patrimonios en activos están más altos que en el mejor momento de Macri. La economía real, con sectores como la minería, la energía, el agro y la carne ganaron mucho a pesar de la caída de 10 puntos del PBI”. Y agrega otros datos interesantes: “Molinos Río de la Plata (Grupo Pérez Companc) obtuvo el año pasado una rentabilidad neta de 1.746 millones de pesos, mientras que Arcor (presidida por Luis Pagani) se quedó con otros 1.200 millones. Sólo en el primer trimestre de 2021, Pagani embolsó un incremento de sus ganancias del 468%”. Acá es donde se muestran las decisiones políticas: ricos más ricos intocables, seguir pagando al FMI mientras lo que se recorta son por ejemplo las ayudas sociales en un 42,2%. Datos que se suman a los que ya contamos el domingo pasado sobre las ganancias del campo y el informe de INDEC que grafica la creciente desigualdad.

El presidente Alberto Fernández volvió a insistir en que “entre los bancos y los jubilados se queda con los jubilados”. Totalmente falso. En 12 meses, los bancos privados ganaron $142.000 millones, y gran parte de esa ganancia fue por los intereses de las Leliq que se paga con recursos estatales. A los jubilados se los ajustó incluso antes de la pandemia con el cambio en la movilidad, que le permitió al gobierno un “ahorro” fiscal de $ 50.000 millones.

Habló también de los medicamentos para jubilados y dijo que "cuidar a los argentinos no es parte de una campaña electoral". Pero en el primer semestre de 2021 los medicamentos más usados subieron en promedio un 31%. En plena pandemia.

Diego Genoud publicó unos pronósticos de la consultora PxQ que reconoce que “después de las elecciones de noviembre se espera que el Banco Central retome un mayor ritmo de devaluación mensual, que vuelvan las presiones para descongelar naftas y tarifas y que la salida de la pandemia eleve los precios en los sectores afectados por el COVID19”. Nadie del oficialismo lo desmiente o plantea medidas concretas para que eso no ocurra.

Las elecciones suelen ser el momento fértil para slogans, promesas, echar culpas a ajenos, y “sonrisitas y palmaditas”. La verdad está en las decisiones que se toman todos los días, en las ya conocidas consecuencias de pagar la deuda. La vida que queremos no es ni saqueo, ni ajuste a los jubilados ni 42% de pobreza, ni desocupación. Es lo que empieza a hacerse escuchar en la calle, y las elecciones también pueden volverse un fuerte pronunciamiento en todo el país para demostrarlo. Ese es también el valor de la apuesta porque el Frente de Izquierda sea la tercera fuerza conquistando nuevos diputados y diputadas al servicio del pueblo trabajador que rechaza el ajuste.




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