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Red Internacional

¿Qué se puede ver?Florentino Ameghino ¿por qué el loco de los huesos?

Se cumplen 110 años del fallecimiento de Florentino Ameghino. Elegimos “El loco de los huesos. Juicio a Florentino Ameghino”, una serie de Canal Encuentro que destaca sus aportes a la ciencia argentina.

Viernes 6 de agosto de 2021 | 06:01

En una oficina oscura con cajones archivadores marrones, Florentino es interrogado por un juez. Responde al pulso de un teclado de una vieja máquina de escribir: “Ameghino Florentino, soy del cuaternario, naturalista autodidacta”. El juez le pregunta: “¿Nunca estudió?” pensativo responde “toda la vida me la pasé estudiando”, así comienza la serie que pondrá en tensión los aportes de Ameghino para la ciencia argentina.

“El loco de los huesos”, es un documental que contiene partes de ficción con las actuaciones de Luis Ziembrowski en el papel de Ameghino y Jorge D` Elia como juez que evalúa sus conocimientos científicos. Su estreno fue el 20 de junio del 2020 en el canal Encuentro. Son 8 capítulos de 25 minutos cada uno dirigidos por Eduardo Raspó. Además incluye entrevistas a investigadores: paleontólogos, geólogos, arqueólogos, historiadores de la ciencia y filósofos pertenecientes al Conicet, a los Museos de Ciencias Naturales de Buenos Aires y de La Plata y a profesores de distintas universidades.

Ameghino, el evolucionismo y la investigación científica

Ameghino fue un científico que realizó estudios paleontológicos, zoológicos, geológicos y antropológicos. Entre los años 1880 y 1904 publicó 10 obras científicas en Argentina y Europa, en un contexto en que la ciencia argentina carecía de institutos y centros de formación y estos campos disciplinares no constituían carreras universitarias. Los primeros científicos que llegaron al territorio argentino fueron alemanes que conformaron la Academia Nacional de Ciencias en Córdoba creada por Burmeister durante la década de 1870, quien además fue director del Museo de Ciencias Naturales de Buenos Aires. Un museo que Ameghino tituló “Museo Biblia”.

Fue discutiendo las ideas creacionistas de Burmeister, cuando Ameghino se consolidó como uno de los principales referentes de la teoría darwiniana en el incipiente mundo de la ciencia en Argentina. En el primer capítulo de la serie, se entraman estos sentidos que adquirió la ciencia en torno a la figura de Ameghino y su vínculo con la ciudad de La Plata, como un nuevo centro científico y la creación del Museo de Ciencias Naturales como un centro contrahegemónico al dirigido por Burmeister donde luego trabajará por un breve tiempo junto a su director F. P. Moreno.

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Introdujo las concepciones sobre la evolución que extendió a su teoría de la vida y del universo que expresará un tiempo después en una conferencia titulada “Mi credo” (1906), en el capítulo inicial de la serie y en el último se desarrollan estas ideas desde su aporte al campo de la historia de la ciencia. Fue desde esta concepción, donde se posicionó para elaborar su teoría sobre el origen del hombre en el territorio argentino y su expansión por medios de puentes terrestres hacia el continente africano.

“Usted fue denunciado en 1864 por ser parte de una red que vendía fósiles al exterior” le dice el juez. Es una denuncia que le realizó Burmeister para que no avance en sus investigaciones. La investigadora Podgorny explica que en ese contexto, la venta de restos esqueletarios al museo de Milán tiene un sentido científico y comercial para el armado de colecciones. Son parte, junto a los restos arqueológicos, del mercado de antigüedades. De esta manera, los restos del hombre prehistórico americano fueron un objeto de interés para los museos europeos. Burmeister veía en Ameghino un proveedor comercial y de hecho lo fue. “Por supuesto que vendíamos fósiles, en la medida que vendíamos obteníamos fondos para nuevas investigaciones” confiesa frente al juez.

El origen americano de la humanidad

Cuando el juez le pregunta a Ameghino si su teoría sobre el origen del hombre americano tiene que ver con una cuestión de patriotismo, él toma dos libros y los apoya enfrentados en el escritorio. En el medio ubica un tintero y explica que son los dinosaurios, luego toma otro libro y lo pone sobre aquellos en forma transversal para ir construyendo una especie de pirámide y coloca arriba huesos de primates. Arriba otro libro en referencia a los homínidos, como el Diprothomo, arriba posa otro libro y coloca un cuero que simboliza al Homo Pampeus (en referencia a la pampa argentina), junto al gliptodonte y el megaterio. Luego coloca otro libro que simboliza el cuaternario y hace referencia al Homo Sapiens y para finalizar, el periodo actual representado por una fotografía y le dice: “es decir, vos y yo”.

En 1880 Ameghino publicó uno de sus libros más conocidos: “La antigüedad del hombre en el Plata”. En el desplegó una de sus principales hipótesis al asociar la fauna extinguida con la humanidad. De esta manera contribuyó a un debate muy en boga en las discusiones científicas europeas de fines del siglo XIX que intentó demostrar desde los territorios sudamericanos. El entramado de esta teoría se despliega con detalle en los capítulos 6 y 7 de la serie. En ellos se pueden observar distintos argumentos que permiten pensar el desarrollo de la ciencia a fines del siglo XIX y principios del XX, en el contexto en el cual se desempeñó Ameghino y las reactualizaciones científicas posteriores referidas a los datos fósiles, sus cronologías e interpretaciones.

Ameghino se introdujo en el debate científico mundial sobre los orígenes de la humanidad desde las evidencias disponibles, estableciendo dos núcleos teóricos: a) el origen pampeano del hombre y b) la convivencia de los hombres con animales extintos. Su trabajo en el museo le permitió una estructura estatal para trabajar y para organizar los materiales fósiles que diversos naturalistas, entre ellos su hermano Carlos, hallaron en tierras pampeanas y patagónicas.

Esto significó elaborar una cadena evolutiva completa desde los primates hasta el homo sapiens en las tierras de la pampa y patagonia. Es el arqueólogo Politis quien presenta la reconstrucción que realizó Ameghino. El más antiguo de la especie será llamado Tetraprothomo Argentinus y su evidencia se basó en un fémur izquierdo y una vértebra encontrada en las barrancas de Monte Hermoso, lo que permitió a Ameghino otorgarle la categoría de ser el primer homo erguido, asignándole una antigüedad de 8 millones de años. Luego seguirán en la secuencia evolutiva: el Triprothomo, Diprothomo, Prothomo y el Homo Pampeus que había dado origen al Homo Sapiens. Sin embargo, quedarían algunas dudas sobre los eslabones en la cadena evolutiva y en el registro fósil. Los estudios actuales permiten asignar al registro fósil utilizado por Ameghino dataciones de 11 mil a 7 mil años en la región pampeana.

El misterio de la Patagonia y el cuero momificado

Las investigaciones en la Patagonia fueron impulsadas por el museo de La Plata a través de expediciones continuas, fue en este contexto donde Moreno como director incorpora a Ameghino como subdirector del museo y Carlos, su hermano en 1886. Sin embargo, la Patagonia fue considerada un espacio desconocido con fuertes mitos prehistóricos. Entre ellos, la presencia del plesiosaurio en el lago Nahuel Huapi que permitió discutir que en la Patagonia vivían animales extinguidos hace mucho tiempo. Esta idea que aún continúa en el imaginario social, en el contexto de fines de fines del siglo XIX pareció justificar la convivencia humana con animales que en otras partes del mundo se habían extinguido.

“¡Ustedes inventaron una fantasía en torno a un animal mitológico, me quiere decir que tiene que ver eso con la ciencia!” le replica el juez a Ameghino. La aparición de un cuero momificado, también fortaleció esas ideas en una época en que los pueblos indígenas eran visibles en la Patagonia. Este cuero produce en el ambiente científico un impacto rotundo. Relatos, leyendas indígenas permitieron asociar ese cuero a animales monstruosos, con poderío de ataque. Ameghino fue el encargado de elaborar la hipótesis de que el cuero del animal se correspondería a un Mylodon que seguía viviendo en la Patagonia y lo llamó (neo) Mylodon. Lo cierto es que más allá de sus interpretaciones, Ameghino intentó dar respuestas científicas a los hallazgos del momento en que vivió.

Un año después de la muerte de Ameghino, en 1912, Aleš Hrdlička y Baily Willis publican su teoría del poblamiento americano con el homo sapiens por el corredor de Beringia durante la última glaciación, discutiendo las ideas de Ameghino.

Canal Encuentro: El loco de los huesos. Juicio a Florentino Ameghino / El naturalista




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