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Red Internacional

Cine. Las aves de la muerte: la historia de Los Pájaros, una de las películas icónicas de Hitchcock

Estrenada un 28 de marzo de 1963 y protagonizada por Tippi Hedren, madre de Melanie Griffith y abuela de Dakota Johnson, fue la entrada del director al terror absoluto con 3200 pájaros reales y el uso de trucos que dejaron lastimada a la actriz: “Fue la peor semana de mi vida”.

Lunes 28 de marzo | Edición del día
Poster de la película

Sus parientes lejanos son los dinosaurios bípedos del Jurásico, hace 200 millones de años. Son migratorios y habitan en prácticamente todas las regiones del planeta. Son parte del decorado de la naturaleza. Pero a la escritora Daphne Du Maurier se le ocurrió que también podrían ser criaturas asesinas. Bajo esa premisa, en 1952 escribió un relato corto que, tiempo después, llegaría a las manos de Alfred Hitchcock tras enterarse que habían querido adaptar la historia para la radio y la televisión sin éxito.

Vayamos a la historia. Los Pájaros transcurre en la ciudad costera de Bodega Bay, California. Melanie (Tippi Hedren) es la hija mimada de un magnate de los medios de comunicación. Autoritaria, muy segura de sí misma y desenvuelta, es conocida por sus escándalos que suelen estar reflejados en la prensa y así conoce a Mitch (Rod Taylor) en una pajarería. Se enamora y a pesar del desdén con el que la trata, inventa una excusa cualquiera para viajar hacia su pueblo y más específicamente hacia su casa, en donde sufre un accidente parcial con un pájaro que chocó con su cabeza. Ya rendido a sus pies y con la noche al caer, Mitch le ofrece una solución para quedarse a dormir en la ciudad hasta el día siguiente. Es entonces cuando comienzan a desencadenarse una serie de eventos que transforman la película de una naif comedia romántica a un escenario de muerte y destrucción.

La filmación

Tal como lo mencionamos antes, para darle el mayor realismo posible a la historia, Hitchcock utiliza 3200 aves amaestradas pero también se valió de aves mecánicas: fue una de estas la que produjo el choque con la cabeza de Tippi Hedren que dijimos arriba. Mediante el uso de cables, el muñeco fue arrojado hacia ella y el impacto le provocó una herida en la frente. A consecuencia de ello, el rodaje estuvo parado durante tres días. Sin embargo, esto fue solo el comienzo. Para el rodaje de una de las últimas escenas donde el personaje sufre el ataque de las aves, la actriz luego declaró que “me envolvieron el cuerpo con bandas elásticas, con unos hilos de nylon que salían por pequeños agujeros de mi vestido. Enseguida entendí: una pata de cada pájaro fue atada con hilo de modo que, cuando me atacaran y yo cayera al suelo, no pudieran irse volando y siguieran en pleno revoloteo, colgados de mí". La escena en cuestión tardó una semana en filmarse y Tippi Hedren terminó nuevamente en el hospital: “Fue la peor semana de mi vida”. El realismo del director estaba por encima casi de la integridad física de sus actores pero quizás el encono con la actriz no era tan casual, ya que luego afirmó que el nivel de exigencia era directamente proporcional a los rechazos de sus insinuaciones sexuales. Dicho de otra manera, liso y llano acoso. En la última escena en la que los pájaros atacan, Hitchcock la obligó a repetir la escena numerosas veces mientras lanzaban hacia ella pájaros reales y de madera. Uno de ellos impactó en el ojo de Hedren y le provocó un derrame de retina. Tras la filmación, Hedren terminó llorando exhausta y tuvo que ser llevada (otra vez) al hospital.

A lo largo de la historia, el director nunca da una explicación sobre el comportamiento de las aves. A tal punto quería fijar la idea de terror que siguió la recomendación de Bernard Hermann de no utilizar banda de sonido alguna excepto la que cantan los nenes al salir del colegio en una de las escenas y las mezclas instrumentales de Oskar Sala para los pájaros. El humor de Hitchcock en relación a eso también estuvo presente en el estreno de la película en Londres, con una audiencia que salió espantada tras el final por los aleteos y gruñidos de pájaros parecidos a los que están en el film que salieron de altavoces colocados entre los arbustos.

Aves asesinas

Si bien el eje de la historia está basada en el libro de Du Maurier, lo cierto es que un hecho real había ocurrido recientemente. En el libro El cine según Hitchcock del cineasta François Truffaut que lo entrevista mientras él comenzaba a dar sus pasos en el cine y el británico ya era una director consumado, Hitchcock comenta que “mientras rodaba en Bodega Bay, leí una pequeña noticia en un periódico de San Francisco que hablaba de unos cuervos que habían atacado a unos corderos y aquello ocurría muy cerca del lugar donde rodábamos. Me entrevisté con un campesino que me explicó cómo los cuervos habían descendido para matar a sus corderos, atacándoles a los ojos, y esto me inspiró la muerte del granjero, con los ojos arrancados”.

El final de la película no fue la primera opción: la escena eliminada contemplaba a los personajes escapando de la ciudad, pero solo para darse cuenta de que el horror no estaba solamente en su pueblo sino que se había apoderado de todo. Por eso mismo, no aparece ningún cartel de “The end” ni nada al terminar, dejando abierta la idea de que el terror es absoluto y permanente. Para mayor muestra, los espectadores del cine de Londres quizás nos lo puedan haber descrito mejor.




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