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Red Internacional

Este sábado se realizó una asamblea con más de 100 personas en la Casa Socialista de la Villa 31 para abordar la coyuntura política en los lugares de trabajo, de estudio y el barrio. Se votó por unanimidad proponer al resto de las asambleas del PTS CABA realizar una “asamblea de las asambleas” el 12 de noviembre junto a Myriam Bregman, Nicolás del Caño y Alejandro Vilca.

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Lunes 26 de septiembre | 13:58

Dolor y rabia. Confianza, voluntad y expectativa. Esos fueron algunos de los sentimientos que rodearon a la segunda asamblea llevada a cabo este sábado en la Casa Socialista que el PTS inauguró recientemente en el Barrio Carlos Mugica -Villa 31-. Allí se reunieron vecinos del barrio, trabajadores de diversos sectores como aeronáuticos de LATAM y GPS tercerizados de Aerolíneas Argentinas), docentes de La Banderita, junto a jóvenes estudiantes de las facultades de Cs Sociales, Derecho y Arquitectura de la UBA y jóvenes precarizadxs para discutir y organizarse frente al ajuste oficialista y el avance de la derecha.

A media tarde, ya había un gran bullicio en la puerta del local ubicado cerca de la zona bajo autopista. Mientras lxs más grandes iban acomodándose, amuchados, y comenzaban las primeras charlas, algunxs de sus hijxs ya revisaban los juguetes que estaban esperándolos en un rinconcito dispuesto especialmente para ellxs. Sin muchas vueltas, como respondiendo a la urgencia de estos tiempos, se enunció la primera propuesta hacia la asamblea: realizar una “asamblea de las asambleas” de toda la Ciudad de Buenos Aires el 12 de noviembre. “Hoy hay una batalla real contra la derecha recalcitrante. Espert amenaza con ‘cárcel o bala’ a los compañeros del Sutna, [el ministro de Trabajo] Moroni les hace una causa judicial y los quiere desalojar en vez de darles una respuesta. Los que dicen enfrentar a la derecha son los que fortalecen a la derecha. Nosotros queremos oponerles esta organización. Por eso, una de las propuestas que tenemos como resolución es que la Asamblea del Barrio La 31 le proponga al resto de las asambleas de la Ciudad de Buenos Aires hacer una asamblea de asambleas, donde nos juntemos todos el 12 de noviembre”, exclamó Martín, de la Comisión Interna de GPS.

Con esa propuesta sobre la mesa, se abrió la conversación. Primero, un poco tímidamente, fueron tomando la palabra los vecinos del barrio. Cristina contó los problemas habitacionales que sufren ella y su familia, mientras el Gobierno de la Ciudad le advierte “que no me junte con ustedes, que ustedes manejan información equivocada. Pero yo no me callo más”. Osvaldo también intervino explicando cómo el ajuste decretado por el FMI los afecta, por qué es importante apoyar también luchas como las del Sutna y agradeciendo a lxs compañerxs de distintos sectores que se habían acercado a discutir.

De repente, Sandra se puso de pie y pidió hablar: “soy estudiante de arquitectura en FADU. No quiero hacer torres, no quiero que ellos se llenen de guita y haya un montón de gente sin vivienda. Estoy podrida de estudiar lo que estudio para nada”. Alrededor suyo se elevaron los aplausos. “Simplemente quería levantarme y decir: ‘hola, estoy re contra caliente y quiero que cambiemos todo’. No sé cómo hacerlo, pero acá estoy. Gracias por abrirme la cabeza, por ayudarme a pensar. Creo que estos espacios son fundamentales para eso”. Desde la otra punta, una vecina le contestó: “no dejes la carrera, necesitamos arquitectas como vos”.

Más hacia la puerta se encontraba Leo trabajador de LATAM recientemente reincorporado después de 3 años de lucha, que también le respondió: “ella dice que no sabe cómo hacer. Es esto lo que hay que hacer. Tenemos que organizarnos. Es en estos espacios donde se generan las mejores ideas para luchar contra la explotación y el ajuste”. Recordó también las palabras de una compañera estudiante de Derecho que, en una asamblea anterior, dijo que ponían al Ceprodh a disposición de la lucha y que querían armar una red de abogados. “Yo les puedo asegurar que a los compañeros aeronáuticos, que venimos luchando desde hace años contra corporaciones nefastas como LATAM, nos metieron en cana, nos reprimieron, intentaron despedirnos miles de veces. Y siempre estuvo el Ceprodh. Desfilábamos por la casa de Myriam [Bregman] en esa época, que nos armaba las cartas documento, y nunca nos pudieron echar porque teníamos a compañeros y profesionales sensibles, como la compañera de arquitectura que acaba de hablar”.

A veces se formaban pequeños silencios entre las intervenciones. Para muchos era su primera asamblea. No para Alicia, de la toma Fuerza de Mujeres, que con tristeza recordó que dentro este viernes 30 de setiembre se cumplirá un año desde el desalojo que sufrieron a manos de la Policía de la Ciudad: “estoy medio bajoneada. Me hace mal saber que seguimos en las mismas condiciones. Es una burla, porque pasas por ahí y el terreno sigue igual, con escombros y basura”. Sin embargo, honrando el nombre con el que bautizaron la toma, Alicia fue cobrando fuerza a medida que hablaba: “en unidad se pueden hacer muchas cosas. Podemos escalar y escalar hasta tirar a los que están arriba. Me pone muy contenta que hoy estén los compañeros de Latam, los estudiantes, que esté también Flavia”.

Flavia es docente en la escuela del barrio, La Banderita. Su presencia fue muy bien recibida, en especial porque el día anterior había fallecido un docente en un accidente yendo a trabajar. “Escuchando a Osvaldo, a Cris, a la compañera estudiante de arquitectura, pensaba en algo: cómo les jode la organización a la derecha. Cómo les molesta que podamos estar en estos espacios donde debatimos, reflexionamos y decidimos salir de toda esta porquería en la que vivimos. Al principio, Martín comentaba que iban a venir un montón de compañeras más de La Banderita con las que tuvimos una situación trágica con un compañero que tuvo un accidente en la esquina de la escuela y terminó perdiendo la vida. Y me pongo a pensar en cómo nos apuran con todo. Nos apuran para que nos callemos, nos amenazan con que si te juntás con cierta gente vas a perder la casa. Nos quitan y nos quieren quitar cada vez más. Por eso celebro estos espacios. Celebro conocerlos, celebro verles la cara y escucharlos, para poder compartir todas estas experiencias y organizarnos. Porque en la organización está la salida”.

Dos neuquinos con experiencia de lucha estuvieron presentes, Juan y Raúl Godoy, de Zanon bajo control obrero. Retomando lo dicho hasta el momento, Raúl reflexionó: “desde hace más de 40 años, desde la caída de la dictadura militar para acá, peronistas y radicales, radicales y peronistas, nos han empobrecido la vida. Y ahora aparecen personajes siniestros, como Milei, que detrás de la figura simpática del tipo despeinado esconde al político de las grandes patronales. Es el defensor de los ricos y quiere ganar a la juventud, jóvenes que están podridos de todo y les entran con ideas de la salvación individual. Ellos tienen la idea de que a los sindicatos hay que destruirlos. Espert ya lo dijo clarito”.

Contó luego la experiencia de Zanon, sobre la unidad de obrerxs, desocupadxs y estudiantes en el proceso de puesta de la fábrica bajo gestión de lxs trabajadorxs, para exclamar: “desde el PTS estamos impulsando asambleas desde Ushuaia a La Quiaca, porque creemos que tenemos que organizar la fuerza de los trabajadores, de las mujeres y de la juventud con ideas revolucionarias, con ideas socialistas. ¿Qué hace un aeronáutico acá con los compañeros vecinos, con un ceramista, con una docente? Nos une una gran idea de transformar esta sociedad. Nos pueden decir que es difícil pelear contra estos monstruos. Bueno, nosotros decimos que somos la mayoría. Nuestra clase es la mayoría”. Finalmente, remató: “había un viejo revolucionario que se llamaba León Trotsky, que decía que cada militante, que cada compañero y compañera que se comprometía en la organización llevaba en su mochila una partícula del futuro de la humanidad. Para nosotros, cada uno y cada una que se carga una partícula del futuro de la humanidad vale muchísimo. Nosotros queremos ganar a la clase obrera porque es la única clase productora. Hace andar los colectivos, los trenes, los subtes. Ahora, ¿lo hace sola? No, tenemos aliados y aliadas. Los compañeros desocupados y desocupadas son parte de nuestra clase. Por eso no queremos que se eternice el tema de los planes y planteamos el reparto de las horas de trabajo entre todas las manos disponibles. Nos hace falta la fuerza, y es esa fuerza la que queremos crear con estas asambleas”.

Más tarde, una vecina contó los problemas de violencia de género que afronta. Entre lágrimas se abrazó con Alicia y ese nudo en la garganta que no le permitió seguir hablando fue recompensado con aplausos sinceros. Maca, estudiante de Sociología, también emocionada con la situación, dijo: “cuando las mujeres dicen basta, pueden hasta hacer una revolución. No hay salida individual, Ali siempre lo dice y eso fue lo que creo la Fuerza de Mujeres. En el Encuentro de Mujeres una se da cuenta que no está sola, que son muchas en la misma situación. Pero que también se discute mucha política. Creo que no existe el feminismo sin política. El Encuentro es un lugar donde tenemos que ir con toda esta bronca y decir que hay enemigos concretos. No puede haber un gobierno feminista que en vez de dar presupuesto para educación o salud, donde el trabajo está feminizado, se destine la plata para pagarle al FMI. Si somos muches los que tenemos estas ideas podemos fortalecer a cada mujer que vaya al Encuentro y que, cuando vuelvan a sus provincias, vuelvan organizadas y con ganas de pelearla”.

La tarde ya caía, las luces fueron encendiéndose, lxs niñxs bostezaban con sus juguetes aún en las manos. La palabra iba y venía de una punta a la otra de la casa socialista, mezclando reflexiones, vitoreos, picardías. Se leyeron las resoluciones que fueron surgiendo durante la charla y, unánimemente, fueron votadas por un aluvión de manos alzadas. Luego, mientras salían a la vereda, los y las asistentes se iban mezclando en grupos, diciendo que tal o cual cosa les había quedado dando vueltas, intercambiando felicitaciones a uno u otra por su intervención. Lentamente se fueron marchando, muchxs quizás cargando esa partícula del futuro de la humanidad en su mochila. El 12 de noviembre, lo saben, serán aún más numerosos.

Leé las resoluciones de la Asamblea:

  1. 1. Apoyar las medidas de fuerza que están llevando a cabo los compañeros del SUTNA y movilizar el lunes a las 11hs al Ministerio de Trabajo (Alem)
  1. 2. Proponemos hacer una gran asamblea que incluya a todas las asambleas de CABA el 12 de noviembre para mostrar una fuerza político social organizada desde abajo junto a los referentes Myriam, Nico, Vilca, Alejandrina, etc.
  1. 3. Viajar al Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias junto a Pan y Rosas. Impulsar actividades para recaudar dinero (viernes próximo de vender birras en la Facultad de Arquitectura)
  1. 4. Bancar y apoyar una vez al mes, los torneos de fútbol que impulsará la Comisión Interna de los [email protected] de GPS, como lugar de encuentro entre laburantes de allí, del barrio y estudiantes.
  1. 5. Acompañar y apoyar la campaña y actividades que impulsen los [email protected] del barrio 31 a un año del desalojo de la toma Fuerza de Mujeres. Bancamos el proyecto productivo que los [email protected] están preparando.
  1. 6. Organizar y poner a disposición una juegoteca en el local para que los [email protected], especialmente las mujeres, puedan organizarse

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